Category Archives: personal

¿Es el permiso de maternidad un regalo?

Share Button

Soy madre de Lea, una personita de tres meses. Me encuentro en permiso de maternidad -o como mal se llama: baja de maternidad-. Y aunque no dejo de escuchar a todo el mundo a mi alrededor decirme que disfrute de estos cuatro meses, NO lo hago. No porque no disfrute con mi hija, no porque tenga problemas con mi pareja, no porque esté ahogada entre pañales y vomitonas, no porque no me guste amamantarla, no porque esté teniendo cambios hormonales, no porque tenga un posparto terrible ni tampoco por supuesto porque Lea sea mal bebé.

baja de maternidad, permiso de maternidad

Continue reading

Share Button
Tagged , , ,

Así fue mi parto sin epidural

Share Button

Hace casi dos meses nació la pequeña Lea en un parto sin epidural. Aún me cuesta creer que esta personita haya salido de aquí dentro. Ya queda poco del recién nacido que fue en su día, ¡hay que ver como crecen de rápido!

Parto sin epidural

Pero quiero compartir mi parto para que todas las mujeres tengan una experiencia más a la que poder acudir en esos días de espera donde la incógnita, la emoción y el miedo invade todos tus pensamientos.

Aquí tenéis mi parto sin epidural: Continue reading

Share Button
Tagged , , ,

Ahora sí que soy un Dios

Share Button

No me gusta ser prepotente. Pero es verdad. Me siento un poco así como Dios. Noto como por segundos el poder me inunda el cuerpo, un subidón que me llena de confianza. Creo, y de verdad, que soy una superhéroe. No corro más rápido que la velocidad de la luz como Flash, ni tiro rayos con la mirada, ni convierto lo que deseo en hielo como Iceman… No. No hago eso. ¿Y en qué me baso entonces? En que dentro de siete meses traeré a una persona al mundo. Soy una mujer embarazada. Así que ahora mismo soy un Dios.

Todo esto lo digo después de no parar de llorar durante los dos días siguientes de comprobar el positivo en el test de embarazo. Tras mucho pensar me he dado cuenta de que la primera idea que vino a mi mente fue que toda mi vida empezaría  a andar hacia atrás  como los cangrejos. Me entró un acojone tal que no podía imaginarme mi futuro sin que los lágrimones corrieran por mis mejillas. Después de todo lo que me había costado llegar hasta donde estaba.… Ahora iba a perderlo todo…

¿Y por qué? Porque la sociedad en la que vivimos me hizo pensar así: sentí miedo por el trabajo, por perderlo, porque me dejaran a un lado; sentí miedo por dejar de gustar al que será el padre de mi hijo/a: porque engordaría, porque perdería mis formas, porque nunca volvería a tener mi aspecto físico de antes; sentí miedo porque nunca más tendría tiempo para mí: porque ya no mantendría conversaciones interesantes, no volvería al cine ni a exposiciones, no viajaría…Todo lo que es importante en mi vida, a la mierda.

Pero menos mal que pronto se me aclaró la mente y entendí el miedo que sentía.

Me percaté que la toma de decisión de ser madre, es una toma de responsabilidad de las más grandes que existen. Y asusta ser la actora de esta toma de responsabilidad tan gigante. No es que sea cuestión de suerte, de azar… No. Lo he elegido yo. Con todo lo que conlleva.

Así que no quiero infantilizar mi embarazo, ser madre es una decisión que he tomado después de mucho pensarlo de manera consciente, no a lo loco. Quiero que todo parta de aquí. Así que si hay alguien aquí responsable de lo que me ocurre, soy yo. No es algo que se me haya impuesto. No es una enfermedad que te llega sin esperarlo, no. Y si tengo síntomas los llevaré con todo el estilo del que sea capaz. Sin dar pena. Superman tampoco puede acercarse a la criptonita y no pasa nada. Todos los dolores de cabeza, los kilos de más, los dolores de espalda, las estrías no es que me lleguen por gracia divina. Seré consciente de que me tengo que cuidar porque llevo una vida dentro, como acto de responsabilidad. Sé que el bebé tomará todo lo bueno y me dejará lo que no quiera y con eso mi cuerpo tendrá que funcionar. Es decir, si no me alimento bien, el bebé estará bien, yo no y así tendré razones para quejarme. El objetivo de estar embarazada no es para dar pena y que me cuiden, es para prepararme para la etapa de más responsabilidad de mi vida. No quiero darla, me niego, no quiero ayudar a que las mujeres tengan miedo a ser madres, deseo convertir mi experiencia en un ejemplo de “esto mola mucho, tengo un poder como mujer inalcanzable”.

Así que dejad de preguntarme que si estoy bien, claro que lo estoy: ¡soy un dios joder!

Share Button
Tagged ,